Posturas y posiciones para amamantar

Posturas y posiciones para amamantar

Buenos días, después del post de la semana pasada "Recomendaciones Importantes para la Lactancia Materna", hoy os vamos a contar un poco cuales son las posturas y posiciones mas beneficiosas para que vuestro bebé se alimente bien durante la lactancia materna.

- Postura:

Es la forma en que se coloca la madre para amamantar. Las hay diversas, todas sirven y la elección de una u otra dependerá del lugar, las circunstancias o las preferencias de cada madre.

- Posición:

Es la forma en que es colocado el bebé para que mame. También las hay diversas y todas pueden servir, aunque en función de las circunstancias unas pueden ser más eficaces que otras. Lo importante es que nunca ha de doler.

Sobre posturas y posiciones

Pasamos muchas horas al día amamantando, sobre todo los primeros meses de nuestro bebé, si no buscamos estar cómodas sufrimos dolor de espalda y las tomas se nos harán interminables. Es conveniente contar con un lugar cómodo para amamantar durante el día, que puede ser por ejemplo un sillón. Es buena idea disponer también de cojines para poder apoyar los brazos mientras sujetas al bebé o apoyar al propio bebé si necesitases una mano libre, y en caso de estar sentada, un reposapiés.

Antes se recomendaba a la madre tener la espalda recta y bien apoyada, con los hombros hacia atrás, pero recientemente se ha descubierto que los bebés maman mejor cuando la madre está reclinada hacia atrás. También se puede amamantar estirada. Lo importante es no hacerlo nunca encorvada sobre el bebé. Es importante prever un buen apoyo en la zona lumbar y cervical mediante cojines o similar. A ser posible también en la corva de las rodillas.

Las tomas de las primeras semanas suelen ser prolongadas, por lo que es recomendable tener a mano todo aquello que podamos necesitar (pañuelos, teléfono, mando a distancia, libro, vaso de agua, etc….).

Posición del bebé al pecho

No solo existen varias posturas para la madre a la hora de amamantar, también existen distintas posiciones para colocar al bebé y múltiples combinaciones de ambas.

Sea cual sea la postura o posición escogida, siempre hay que verificar que el bebé se agarra bien al pecho y que hace la succión correctamente, con la boca bien abierta, los labios evertidos, la lengua debajo del pezón y con nariz y barbilla tocando el pecho.

¿Y no se ahogará?

No, por que los bebés nacen con un fuerte instinto de supervivencia, y se apartan con decisión de cualquier cosa que les obstruya las vías aéreas. De hecho, si os habéis fijado, cuando un bebé está resfriado y la mucosidad retenida en la nariz le impide respirar por ésta, se aparta del pecho echando la cabeza hacia atrás por no poder mamar y respirar por la boca al mismo tiempo.

Otra cosa importante es que no es necesario que pincemos el pecho con los dedos ni apartar la nariz del bebé. La característica “naricilla chata” de los bebés les permite respirar por los orificios nasales aunque tengan el rostro literalmente pegado al pecho materno.

El agarre espontáneo y la postura biológica

Al igual que el resto de las demás crías de mamíferos, nuestro bebé es capaz de alcanzar el pecho y mamar por sí mismo correctamente si se lo permitimos.

Todo fluye mejor cuando no se siguen técnicas y dejamos que todo surja de modo espontáneo. Para ello, debes estar semi-acostada o sentada con la espalda reclinada hacia atrás, y colocar el bebé boca abajo sobre ti, con la cabeza situada entre tus pechos descubiertos, de modo que no quede ni un trozo del cuerpo de tu bebé que no esté en contacto con el tuyo. No es necesario sujetarlo, solo vigilarlo, porque la propia gravedad lo mantiene firme. Esta técnica que se realiza nada más nacer se conoce como piel con piel

Agarre-espontaneo

Permite que tu bebé cabecee, busque y escoja un pecho y golpee repetidamente con la barbilla hasta prenderse solo. Puede tardar entre 10 y 60 minutos si acaba de nacer, menos de 10 minutos si ya lleva tiempo mamando. En ocasiones, el tamaño y forma del pecho pueden dificultar el proceso. Si este es tu caso puedes ofrecerle el pecho sujetándolo entre los dedos pulgar e índice, como si se tratara de un sándwich.

La postura ventral, en contacto directo cuerpo a cuerpo, se ha comprobado que los bebés pueden mamar con eficacia y sin dañar a su madre en esta posición aunque tengan alguna limitación mecánica de la succión.

Otras posiciones de la madre para amamantar:

1.-Postura sentada – Posición estirado:El bebé estirado frente a la madre en contacto con su cuerpo, mamando de un pecho y con sus pies hacia el otro pecho. Es la más habitual.

2.-Postura sentada – Posición “de rugby”: El cuerpo del bebé pasa por debajo del brazo de la madre y sus pies apuntando a la espalda. Muy útil para drenar los conductos que se encuentran en la cara externa de los pechos y así prevenir, o si es el caso curar, posibles obstrucciones o mastitis

3.-Postura sentada – Posición caballito: En esta posición el bebé está sentado a horcajadas sobre una de las piernas de su madre. Esta posición puede ser muy útil con bebés con dificultades para fijar el pecho

4.-Postura estirada – Posición estirado (en paralelo): En este caso tanto la postura como la posición son frecuentes ya que de este modo se facilita el descanso de la madre, muy útil si la madre tiene molestias postparto, por episotomía o cesárea

Todas estas posiciones son propias de bebés que tienen una autonomía de movimientos muy limitada. Los bebés más mayorcitos pueden mamar cómodamente en las posiciones más inverosímiles. Lo importante es saber que no existe una única postura o posición correcta apta para todos los binomios madre / hijo, sino que cada binomio tendrá que buscar las posturas y posiciones que mejor se adapten a sus mutuas preferencias y también a las características físicas de ambos.